En agosto de 1997 surge en España Mujeres en Red con el objetivo de crear un punto de encuentro en Internet que facilite el intercambio de información, estrategias y contactos entre los grupos de mujeres y grupos feministas del mundo. El apoyo del Nodo 50 un servidor alternativo español que tiene como prioridad la contra-información y el uso de Internet como herramienta de comunicación de la sociedad civil resulta crucial para el desarrollo de este espacio en español pensado para aglutinar recursos dispersos en Internet sobre feminismo y género. Organizada por temas y países Mujeres en Red se consolida tras varios años de trabajo en un portal de referencia en el acceso a prácticamente todas las web de mujeres del planeta, excluyendo desde el argumentario ideológico a todas las web que han proliferado en la red dedicadas a las mujeres y que reproducen en el mundo virtual todos los estereotipos que hemos combatido en los medios de comunicación tradicionales que todavía consideran a las secciones de cocina, belleza y moda espacios básicos para el éxito de una "publicación femenina".
¿Vamos a desaprovechar todas las posibilidades que las redes electrónicas nos ofrecen como herramienta de transformación social? Pocas oportunidades aparecen como la de estos momentos para empezar a construir un mundo virtual menos discriminatorio para las mujeres. Para ello no podemos estar en minoría en el acceso a las Nuevas Tecnologías, tenemos que ser muchas, por lo que desde el ciberfeminismo social aparece como prioritaria la educación tecnológica de las mujeres y de hecho las cifras sobre la utilización de Internet por parte de las mujeres va en aumento modificando el desequilibrio de la balanza con respecto a la presencia masculina en el ciberespacio. Pero además de estar, queremos contenidos en las web que nos interesen, así Mujeres en Red da cobijo y publica numerosos textos imprescindibles para reflexionar sobre feminismos y trabajar por la defensa de los derechos de las mujeres con el objetivo además de reconocer, aprovechar y compartir recursos. No podemos permitirnos el lujo de desestimar o sencillamente desconocer el pensamiento y las experiencias de otras mujeres que antes que nosotras se enfrentaron a similares situaciones y elaboraron reflexiones o estrategias que quizás puedan servirnos como punto de partida para avanzar… recuperación de la genealogía y reconocimiento de otras mujeres que han contribuido a lo largo de la historia al camino que nos sitúa en estos momentos de manera colectiva en el punto -de avance más o menos considerable según el territorio- en el que nos encontramos ahora.
Una de las experiencias más importantes del proceso de Mujeres en Red se sitúa en las posibilidades que ofrecen las listas de correo electrónico cada día más potentes y con mayor participación. La web para compartir recursos y las listas de distribución de información a través del correo electrónico para el activismo. Miles de direcciones electrónicas entrelazadas permiten unir esfuerzos en luchas puntuales, conectar y compartir denuncias, elaborar estrategias para la movilización… la globalización de comunicaciones es el aspecto positivo del nuevo mundo que se está construyendo. Todo el planeta conectado, la posibilidad de que las mujeres del mundo se unan en el combate de un patriarcado que nos es común al margen de estados, religiones y culturas. Redes electrónicas de mujeres en diferentes idiomas y espacios comunes con posibilidad en pocas horas de reacción, redes de mujeres conectadas a las redes sociales… llegar a las zonas más recónditas del planeta puede ser posible con un solo "clic". La Marcha 2000 de las mujeres así lo confirmó, miles de mujeres comunicadas y coordinadas a través de Internet con el objetivo común de denunciar la pobreza y la violencia de género capaces de movilizar a millones de personas en el mundo a partir de una propuesta realizada por un centenar de mujeres desde Canadá. La unidad de acción de las mujeres es posible y real. El mundo virtual contribuye cuanto menos a la agitación y al movimiento en el cotidiano no-virtual, de las estrategias que logremos diseñar para fortalecer el proceso dependerá finalmente que se convierta en una herramienta decisiva de transformación.
“La red por su diseño y concepción original es ideal para ser un espacio por excelencia femenino. Internet fue concebida como una red plana, todos los nodos son iguales, no hay jerarquías, cualquiera puede generar y difundir información de igual forma, la capacidad dependerá más de una buena estrategia y conocimiento de la red que de la potencia de uno en el mundo no virtual. (...) La concepción de la red plana hace que sea un espacio en el que las mujeres podemos actuar y relacionarnos de manera más cómoda” apunta Lourdes Muñoz Ingeniera de Informática, responsable del área de la mujer en el Partido Socialista de Catalunya y creadora de la primera red electrónica de mujeres políticas . Ceder una parte del tiempo de cada una para que todas podamos salir ganando, una nueva cultura no siempre fácil de hacer comprender. Unir la fuerza de las mujeres como única posibilidad de alcanzar "el empoderamiento" necesario para cambiar las estructuras profundas del patriarcado y conseguir así un mundo más justo e igualitario. Es el objetivo del ciberfemisimo social.
“Las feministas deben encontrar soluciones suplementarias: la informática es un territorio poco frecuentado por las mujeres sin embargo muchas de ellas están en condiciones de realizar un sitio Web pero todavía hay que lograr que no les salga urticaria cuando escuchan la palabra “feminista”. Es importante animar a las jóvenes a aprender a controlar las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información ofreciéndoles ocasiones de percibir al movimiento feminista tal cual es: cada vez más global, plural y apasionante” dice Nicol Nepton creadora desde Canadá de “Cybersolidaires” una referencia ineludible para la francofonía entre las webs que plantean una reflexión sobre la utilización de las nuevas tecnologías por parte de las mujeres con dossiers de formación y ciberactivismo feminista. En América Latina proliferan las redes y los sitios ciberfeministas, en Africa desde el sitio Famafrique APC-mujeres coordina programas de formación al igual que en Asia. El ciberfeminismo social se extiende cada vez con mayor fuerza y presencia. Diferentes niveles de acción, diferentes grados de conocimiento tecnológico, diferentes caminos que sin embargo son confluyentes. Al margen del sexo de quien esté detrás de una firma, más allá de que un varón aproveche las posibilidades virtuales de las redes para travestirse, lo importante es que las políticas que se defiendan tengan estrategias feministas. El ciberfeminismo social se perfila cada vez más como una interesante alternativa. Las mujeres hemos logrado construir nuestro propio territorio en la red. No se trata de un territorio exclusivo pero hemos demostrado ser capaces de establecer nuestras propias reglas en este nuevo medio disputando -como reivindica Wilding- el espacio virtual al patriarcado.
¿Vamos a desaprovechar todas las posibilidades que las redes electrónicas nos ofrecen como herramienta de transformación social? Pocas oportunidades aparecen como la de estos momentos para empezar a construir un mundo virtual menos discriminatorio para las mujeres. Para ello no podemos estar en minoría en el acceso a las Nuevas Tecnologías, tenemos que ser muchas, por lo que desde el ciberfeminismo social aparece como prioritaria la educación tecnológica de las mujeres y de hecho las cifras sobre la utilización de Internet por parte de las mujeres va en aumento modificando el desequilibrio de la balanza con respecto a la presencia masculina en el ciberespacio. Pero además de estar, queremos contenidos en las web que nos interesen, así Mujeres en Red da cobijo y publica numerosos textos imprescindibles para reflexionar sobre feminismos y trabajar por la defensa de los derechos de las mujeres con el objetivo además de reconocer, aprovechar y compartir recursos. No podemos permitirnos el lujo de desestimar o sencillamente desconocer el pensamiento y las experiencias de otras mujeres que antes que nosotras se enfrentaron a similares situaciones y elaboraron reflexiones o estrategias que quizás puedan servirnos como punto de partida para avanzar… recuperación de la genealogía y reconocimiento de otras mujeres que han contribuido a lo largo de la historia al camino que nos sitúa en estos momentos de manera colectiva en el punto -de avance más o menos considerable según el territorio- en el que nos encontramos ahora.
Una de las experiencias más importantes del proceso de Mujeres en Red se sitúa en las posibilidades que ofrecen las listas de correo electrónico cada día más potentes y con mayor participación. La web para compartir recursos y las listas de distribución de información a través del correo electrónico para el activismo. Miles de direcciones electrónicas entrelazadas permiten unir esfuerzos en luchas puntuales, conectar y compartir denuncias, elaborar estrategias para la movilización… la globalización de comunicaciones es el aspecto positivo del nuevo mundo que se está construyendo. Todo el planeta conectado, la posibilidad de que las mujeres del mundo se unan en el combate de un patriarcado que nos es común al margen de estados, religiones y culturas. Redes electrónicas de mujeres en diferentes idiomas y espacios comunes con posibilidad en pocas horas de reacción, redes de mujeres conectadas a las redes sociales… llegar a las zonas más recónditas del planeta puede ser posible con un solo "clic". La Marcha 2000 de las mujeres así lo confirmó, miles de mujeres comunicadas y coordinadas a través de Internet con el objetivo común de denunciar la pobreza y la violencia de género capaces de movilizar a millones de personas en el mundo a partir de una propuesta realizada por un centenar de mujeres desde Canadá. La unidad de acción de las mujeres es posible y real. El mundo virtual contribuye cuanto menos a la agitación y al movimiento en el cotidiano no-virtual, de las estrategias que logremos diseñar para fortalecer el proceso dependerá finalmente que se convierta en una herramienta decisiva de transformación.
“La red por su diseño y concepción original es ideal para ser un espacio por excelencia femenino. Internet fue concebida como una red plana, todos los nodos son iguales, no hay jerarquías, cualquiera puede generar y difundir información de igual forma, la capacidad dependerá más de una buena estrategia y conocimiento de la red que de la potencia de uno en el mundo no virtual. (...) La concepción de la red plana hace que sea un espacio en el que las mujeres podemos actuar y relacionarnos de manera más cómoda” apunta Lourdes Muñoz Ingeniera de Informática, responsable del área de la mujer en el Partido Socialista de Catalunya y creadora de la primera red electrónica de mujeres políticas . Ceder una parte del tiempo de cada una para que todas podamos salir ganando, una nueva cultura no siempre fácil de hacer comprender. Unir la fuerza de las mujeres como única posibilidad de alcanzar "el empoderamiento" necesario para cambiar las estructuras profundas del patriarcado y conseguir así un mundo más justo e igualitario. Es el objetivo del ciberfemisimo social.
“Las feministas deben encontrar soluciones suplementarias: la informática es un territorio poco frecuentado por las mujeres sin embargo muchas de ellas están en condiciones de realizar un sitio Web pero todavía hay que lograr que no les salga urticaria cuando escuchan la palabra “feminista”. Es importante animar a las jóvenes a aprender a controlar las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información ofreciéndoles ocasiones de percibir al movimiento feminista tal cual es: cada vez más global, plural y apasionante” dice Nicol Nepton creadora desde Canadá de “Cybersolidaires” una referencia ineludible para la francofonía entre las webs que plantean una reflexión sobre la utilización de las nuevas tecnologías por parte de las mujeres con dossiers de formación y ciberactivismo feminista. En América Latina proliferan las redes y los sitios ciberfeministas, en Africa desde el sitio Famafrique APC-mujeres coordina programas de formación al igual que en Asia. El ciberfeminismo social se extiende cada vez con mayor fuerza y presencia. Diferentes niveles de acción, diferentes grados de conocimiento tecnológico, diferentes caminos que sin embargo son confluyentes. Al margen del sexo de quien esté detrás de una firma, más allá de que un varón aproveche las posibilidades virtuales de las redes para travestirse, lo importante es que las políticas que se defiendan tengan estrategias feministas. El ciberfeminismo social se perfila cada vez más como una interesante alternativa. Las mujeres hemos logrado construir nuestro propio territorio en la red. No se trata de un territorio exclusivo pero hemos demostrado ser capaces de establecer nuestras propias reglas en este nuevo medio disputando -como reivindica Wilding- el espacio virtual al patriarcado.
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